Seguridad, conserjería, técnicos, obreros, personal administrativo y supervisores trabajan desde su propio teléfono: registran accesos, reciben y entregan paquetes, ejecutan tareas con evidencia, toman lecturas y reportan incidentes. Todo entra directo al sistema del condominio, sin libretas ni WhatsApp de por medio.
Handy es solo para el personal. Los residentes y propietarios no entran: tienen su propia app. Aquí cada quien ve únicamente los módulos que sus permisos le habilitan.
Turno de la mañana
José Martínez
Seguridad · Caseta principal
Escanear QR
Visita, proveedor o residente
Paquetería
6 por entregar
Mis tareas
1 vence 10:30
Bitácora
Accesos del día
Incidente
Reportar con foto
Pantalla de ejemplo con datos ilustrativos.
La administración lleva todo en el portal, pero quien abre el portón, recibe el paquete o limpia la piscina no está frente a una computadora. Lo que hace se anota en una libreta y se digita después —si alguien se acuerda—.
Handy no muestra el mismo menú a todos. La pantalla de inicio y los módulos disponibles salen de los permisos que ese puesto tiene en ResiHub: quien ficha visitantes abre en Escanear; quien ejecuta trabajo, en Tareas.
Escaneo de QR, registro de entradas y salidas con foto del punto de control, bitácora de accesos y recepción de paquetes. Abre directo en el escáner.
Paquetes, objetos perdidos, tareas del día y reporte de lo que encuentra dañado. La entrega al residente queda firmada en el teléfono.
Sus tareas asignadas con checklist paso a paso, fotos por fase y tiempos reales. Abre en la bandeja de tareas, no en un panel.
La ruta de medidores de agua, gas o electricidad, con foto del contador y ubicación en cada lectura.
Ven el avance del turno desde el terreno y levantan multas y llamados de atención con evidencia. La aprobación se hace en el portal.
Avisos internos, historial de la unidad y su propia información laboral: comprobantes de pago, permisos y licencias.
Todo lo que se registra en Handy entra al mismo sistema que usa la administración. No hay exportaciones, ni un archivo que alguien tenga que subir después.
Escaneo del QR de visitas, proveedores y residentes. El check-in y el check-out envían foto del punto de control, ubicación y observaciones, y el resultado se ve al instante: autorizado, vencido o desconocido.
La otra mitad del puesto de seguridad: consultar lo registrado. Filtros de dentro ahora, hoy y todos, y búsqueda por nombre o documento que responde mientras se teclea. El relevo de turno deja de hacerse de memoria.
Recepción con foto y datos de la guía, bandeja de pendientes por unidad y entrega con firma del receptor en pantalla. La entrega arranca en el paquete concreto: un mismo destinatario puede tener varios esperando.
Solo las tareas del empleado, en cuatro pestañas: por hacer, en curso, devueltas y terminadas. Cada tarjeta dice a dónde ir y cuánto falta del checklist. El detalle completo está en Supervisión Operativa.
La ruta de medidores con la lectura anterior a la vista, foto del contador y ubicación. Una lectura reenviada tras un bache de señal no duplica el consumo — ni el cargo que se le factura al residente.
Lo que el personal encuentra roto, sucio o fuera de lugar se reporta en el momento con fotos y nota de voz, y entra como solicitud de mantenimiento en el módulo real, con su ubicación.
La evidencia se levanta donde ocurre: fotos, motivo y nota de voz. La sanción queda pendiente y su aprobación se hace en el portal, nunca desde el teléfono. El llamado de atención se registra como amonestación, sin cargo.
Es el canal por el que llega el trabajo —un paquete que recoger, una tarea reasignada, una lectura devuelta—, con su contador de no leídas. No es un extra del panel: es una pestaña propia.
El empleado consulta sus comprobantes de pago y el estado de sus permisos y licencias —aprobado o pendiente, días, con o sin goce de sueldo—. Solo consulta: la solicitud y la aprobación siguen en el portal.
Lo encontrado se registra con foto y lugar, y queda buscable para cuando alguien lo reclame.
Quién vive ahí, qué se ha reportado y qué se ha hecho antes, para no llegar a una unidad sin contexto.
Ahí es donde se trabaja y donde no hay cobertura. Handy no se cae: guarda la operación en el teléfono y la envía sola al reconectar. El empleado ve en todo momento qué quedó en cola.
Nada se pierde por falta de datos. Las fotos y las notas de voz se guardan en almacenamiento durable en cuanto se capturan, no en la caché que el teléfono borra cuando le hace falta espacio.
Reenviar no duplica. Cada operación viaja con su propio identificador, así que un reintento devuelve el resultado anterior en vez de crear un segundo registro. Es lo que evita dos lecturas —y dos cargos— por el mismo medidor.
Solo se encola lo que falló por red. Si el servidor rechaza algo —un dato inválido, un permiso que falta—, el empleado se entera en ese momento. Encolarlo lo dejaría creyendo que quedó hecho.
La hora que cuenta es la de la captura. Cada foto guarda el momento en que se tomó, no el de su llegada al servidor. Sin cobertura las dos se separan horas, y lo que se está comprobando es cuándo se hizo el trabajo.
Lectura · Medidor A-114
1 foto · 7:48 a. m.
Incidente · Fuga en pasillo B
3 fotos · nota de voz 0:14
Entrega · Paquete GU-88213
Firma del receptor adjunta
Acceso · Visita Unidad 302
Enviado hace 2 min
Pantalla de ejemplo con datos ilustrativos.
Son aplicaciones distintas sobre el mismo sistema. Meter las dos cosas en una sola obliga al vigilante a atravesar pantallas de pagos y reservas que no le tocan, y le enseña al residente una operación que no debería ver.
| App ResiHub | ResiHub Handy | |
|---|---|---|
| Quién la usa | Residentes y propietarios | Personal del condominio y contratistas autorizados |
| Para qué | Pagar cuotas, reservar amenidades, invitar visitas, reportar y recibir avisos | Ejecutar el turno: accesos, paquetes, tareas, lecturas, incidentes |
| Cómo se entra | Con la unidad asignada | Con el usuario de empleado; el personal no tiene unidad y no se le exige |
| Si alguien se equivoca de app | Un empleado sin unidad no puede operar | Un residente o propietario es rechazado en el login y remitido a su app |
| Plataformas | Android e iOS | Android e iOS |
Las dos apps hablan con el mismo sistema, así que lo que registra el vigilante aparece en el portal al momento — y siempre dentro del condominio al que pertenece, sin cruzar información entre propiedades.
Handy no trae su propia lista de puestos ni sus propias reglas. Se apoya en los permisos que ya administras en ResiHub, así que ajustar lo que ve un vigilante es cuestión de tocar su perfil — sin actualizar la app ni tocar los teléfonos.
Cada módulo se dibuja solo si el permiso que exige su operación está concedido. Nadie se topa con un botón que al pulsarlo responde "no autorizado".
Si a alguien le cambias el rol o le retiras el acceso mientras tiene la app abierta, Handy lo detecta al revalidar y cierra la sesión. No hace falta esperar a que el token expire.
Desde el teléfono se levanta la evidencia; multas, lecturas cuestionadas y permisos laborales los aprueba quien corresponde, en la web, con su registro de auditoría.
Android e iOS corrientes. Las fotos se comprimen antes de subir para no consumir el plan de datos del empleado, y la app está pensada para funcionar con poca memoria y con la señal que haya. No hay que comprar terminales ni instalar nada en la caseta.
Handy es la app del personal dentro del ecosistema ResiHub, no un producto suelto: trabaja sobre el mismo sistema y los mismos datos de tu condominio. La disponibilidad depende del plan contratado; escríbenos y te confirmamos cómo activarla. Comparar planes.
No. El login rechaza a residentes y propietarios y los remite a la app ResiHub. La comprobación se repite al restaurar una sesión guardada y al revalidarla, porque un rol puede cambiar en el servidor después de que alguien ya entró.
Sigue trabajando. La operación se guarda en el teléfono con sus fotos y se envía sola cuando vuelve la señal o cuando entra al wifi del condominio. La app le dice qué quedó pendiente en vez de dejarlo con la duda, y el reenvío no crea registros repetidos.
Sí, aunque conviene que cada quien entre con su propio usuario al empezar el turno: lo que se registra queda a nombre de quien tiene la sesión abierta. Si el teléfono es de la caseta y rota entre turnos, cerrar sesión al relevo mantiene la bitácora atribuida correctamente.
En el almacenamiento configurado para tu condominio, asociadas al registro que las originó —la tarea, el incidente, la lectura, la sanción— y no en la galería del teléfono ni en un chat. Desde el portal se consultan con su fecha y hora de captura.
Solo lo que su puesto necesita para trabajar: a qué unidad va un paquete, quién autorizó una visita, el historial de lo reportado en esa unidad. Los datos financieros —estados de cuenta, pagos, morosidad— no forman parte de Handy.
Sí. Cada empleado opera en el condominio al que está asignado y la información nunca cruza de una propiedad a otra, mientras la gerencia compara la operación de todas desde el panel de gestora.
Si tu personal ya está cargado en ResiHub como empleados, es cuestión de revisar los permisos de cada puesto, instalar la app y hacer un turno acompañado. Lo que más ayuda es acordar antes qué evidencia se va a exigir en cada labor; en eso te acompañamos.
¿Otra duda? Revisa la página de preguntas frecuentes o escríbenos.
Te mostramos Handy con los puestos de tu condominio, tus permisos y tu operación real, y te decimos qué hace falta para arrancar. Sin compromiso.
¿Buscas la app de los residentes? Está en la página de inicio.